Published On: Mar, Abr 7th, 2015

El paro registrado en el mes de marzo bajó en 60.124 personas

El paro registrado en el mes de marzo bajó en 60.124 personas, un descenso sensiblemente superior al producido en años anteriores. Hay que remontarse a 2002 para encontrar una disminución mayor del paro en un mes de marzo. Además, en términos desestacionalizados el paro ha disminuido en 63.368 personas, el mejor dato de toda la serie histórica.
El saldo de los últimos doce meses refleja una caída del desempleo en 343.927 parados registrados, con una tasa interanual del -7,17%, siendo el mayor descenso interanual del paro de toda la serie histórica.

paro

En materia de contratación, el total de contratos registrados en marzo aumentó un 18,50% respecto al mismo mes del año anterior, con 225.138 contratos más. De esta forma, el número de contratos contabilizados en marzo asciende a 1.441.775. Del total, 144.291 corresponden a indefinidos (el 10,01% de marzo), lo que refleja que la contratación indefinida sigue creciendo a un ritmo superior al de la temporal. Se ha producido un incremento de 30.810 contratos indefinidos –el 27,15% más, llegando al 28,80% en los indefinidos a tiempo completo– sobre el mismo mes de 2014.

El aumento de los contratos indefinidos parece consolidar un incremento de la estabilidad de los contratos, al que podría estar contribuyendo la reducción de las cotizaciones empresariales.
En consonancia con el descenso del paro, destacan los datos de la afiliación a la Seguridad social, que reflejan un incremento respecto al mes anterior en 160.579 personas, el mayor crecimiento registrado en este mes de la serie histórica, lo que confirma un paso más en el cambio de comportamiento del empleo. El número de afiliados ocupados se sitúa en 16.832.801. Resulta positivo que en términos interanuales la afiliación aumente en 536.512 personas. De esta forma se consolida una tasa interanual positiva y creciente del 3,29%.

A pesar de todos estos resultados, desde CEOE insistimos en la necesidad de continuar con medidas de flexibilidad que garanticen avances en la capacidad de adaptación de las empresas a los ciclos económicos y que posibiliten la creación de empleo, además de mejorar su competitividad. Tampoco podemos olvidar que el diálogo social reviste especial importancia para producir cambios de alcance que hagan más eficiente y flexible el mercado laboral, en términos de creación de empleo, y evaluar el impacto de las medidas que se vayan adoptando.